Radiografía deportiva en épocas de Covid_19

Dudo que hoy alguien pueda negar que el deporte es una industria multimillonaria, una industria que genera ingresos aproximados de 130.000 millones de dólares anuales y que compite con otras industrias como la moda, la música, alimentación y bebidas, y el entretenimiento. Dicho esto, es muy válido contar cómo el deporte no se ha quedado exento de recibir los impactos económicos producto de la pandemia del Covid_19.

Está claro que el deporte no morirá, pero también está claro que se ha visto forzado a la adaptación, una adaptación que en un principio le costó aceptar, que como industria le costó entender que había que poner una pausa y cerrar todo hasta próximo aviso.

Si bien es cierto que al día de hoy ya se conocen algunas cifras, debemos estar conscientes que sigue siendo muy pronto para conocer el impacto real de la pandemia en el mercado deportivo. El Covid puso a prueba muchos de los modelos de negocio del mundo del deporte, entre los que se destacan el Ticketing o venta de entradas y abonos, los acuerdos de patrocinio y la organización de eventos deportivos.

La pandemia también ha cambiado el rumbo de la historia en el deporte, ya que es la causa por la que por primera vez en la historia moderna se han aplazado unos Juegos Olímpicos; éstos habían sido cancelados en 1916, 1940 y 1944 como consecuencia de ambas guerras mundiales. Recordemos que el Comité Olímpico Internacional (COI) se demoró en tomar esta decisión, lo que provocó fuertes críticas y no fue si no hasta que países como Canadá y Australia anunciaron públicamente que no enviarían a sus delegaciones a la competición, que el COI, a través de su presidente, Tomas Bach, hizo oficial la decisión de posponer los Juegos para el 2021.

Otra noticia que impactó al mundo del deporte fue cuando el pasado mes de abril se anunció de manera oficial que la edición de Wimbledon 2020 quedaba cancelada. A diferencia de los otros Grand Slams de tenis, Wimbledon contaba con un seguro contra pandemias. La Junta del All England Lawn and Tennis Club (AELTC), organizadores del evento, habían tomado la decisión de contratar este seguro en el año 2003, tiempo donde se produjo una crisis sanitaria mundial por el coronavirus SARS. Esta medida de prevención, según lo que indicó The Times, hoy se traduce en un pago de 100 millones de libras para la organización del evento por parte de la aseguradora. Recordemos que cada edición de Wimbledon genera ingresos aproximados de 300 millones de euros.

Los Juegos Olímpicos y Wimbledon son dos de los ejemplos más significativos, pero evidentemente no son los únicos, pues las afectaciones económicas han alcanzado a todas las disciplinas y a todos los eventos deportivos, desde los más pequeños hasta los de talla mundial.

Para poner algo de perspectiva comentaré alguna cifras relevantes. La agencia Two Circles realizó una investigación y estimó que la industria deportiva generará aproximadamente 73.700 millones de dólares en el 2020, y según el mismo estudio la expectativa antes de la pandemia era de 135.300 millones de dólares en ingresos totales. Otra estimación importante que se hizo fue que en el 2020 sólo el 53% de los eventos deportivos programados se llevarán a cabo. También es clave destacar que en las proyecciones financieras de la industria deportiva se preveía que a partir de septiembre los ingresos comiencen a escalar nuevamente y vayan creciendo hasta diciembre. Hoy ya podemos hablar de una economía resistente, donde en medio de la crisis sanitaria pudieron volver los eventos deportivos en vivo para reactivar de a poco a la industria.